Disfunción sexual secundaria a antidepresivos

Puri estaba triste, y sofocada. Si, sofocada literalmente porque a los 48 años tuvo su última regla y con 49 sudaba la gota gorda en el parking de un iglú. Y claro. Tan joven y tan mona ella, asumir que ya era una "menopáusica" no era fácil. Y peor aún eran esos calores del infierno que le venían en los momentos más inoportunos.

 

Así que fue a su médico y le dijo que estaba triste, llorosa y sofocada. Y su médico, con muy buen criterio le mandó una pastillita de la felicidad que le quitó los sofocos, el llanto, la tristeza y la alegría.


Porque Puri vive con Antonio, que para ser un cincuentón no está nada mal, que va al gimnasio todas las semanas y que lleva 30 años dándole fiesta en la cama. Y desde que le pusieron la pastillita de la felicidad, duloxetina... ya Antonio como que no le gusta, que no encuentra tiempo para nada, que nunca tiene ganas y... cuando las tiene, su cuerpo no responde. El infierno está más húmedo que ella. Y venga a cremitas, y venga a óvulos, y venga a parches... y nada, ni ganas ni juegos.


Manolo tenía ansiedad, miedo y problemas para enfrentarse a su trabajo de cara al público. Afortunadamente existe la paroxetina, que le quitó todos esos problemas e incluso mejoró su tendencia a ruborizarse ante cualquier cosa. Él está encantado y feliz. Salvo por lo otro. Lo otro era que al principio no tenía ganas, después conseguía sacar las ganas, pero tardaba una eternidad en tener un orgasmo, y finalmente dejó de erectar. Hoy por hoy evita a su señora como antes evitaba a sus clientes, porque claro, su señora está un poco mosqueada y ya piensa que tiene otra.

Los antidepresivos son fármacos estupendos usados adecuadamente (lo cual posiblemente significa usarlos bastante menos de lo que lo hacemos), pero no están libres de efectos secundarios. Uno de ellos es la disfunción sexual. Afectan al deseo, disminuyéndolo, a la excitación, dificultando la erección y la lubricacion, y al orgasmo, retrasándolo o imposibilitándolo.

La presencia de este molesto efecto secundario es distinta según los antidepresivos. Básicamente todos los serotoninérgicos afectan en mayor o menor medida. Algunos, como la paroxetina o el escitalopram más que otros como la sertralina (que también).

¿Qué podemos hacer en estos casos?

La primera opción sería esperar a que se pase. Y esto no suele ser una estrategia efectiva. En el 80% de los casos no desaparece el secundarismo. Bueno, puede que nuestro paciente sea del 20% de los afortunados...

La segunda opción sería reducir la dosis del fármaco o retirarlo. Claro, da miedo que el paciente vuelva a recaer por una retirada prematura. En todo caso, en un número importante de pacientes se produce mejoría con la reducción de la dosis a la mitad.

En tercer lugar, el uso de un antídoto: algunos son otros antidepresivos como bupropion, mirtazapina o buspirona. Incluso el metilfenidato podría ser útil en algunos casos.

Desde luego, se puede añadir un fármaco como viagra o cialis. Pero esto solamente mejoraría la excitabilidad, no el deseo ni el orgasmo.

Algunos facultativos prefieren usar las "vacaciones de fin de semana", dejar el fármaco 48/72 horas antes de tener relaciones sexuales. Parece funcionar bien pero... además de tener que programar la sexualidad (una vez por semana) y renunciar a ella el resto de la vida del paciente, aumenta las posibilidades de incumplimiento del tratamiento.

El cambio a un antidepresivo que no produzca estos efectos si el paciente está bien controlado y tiene un perfil adecuado para el fármaco, podría ser la opción más interesante en algunos pacientes.

Uno de los problemas que tiene el secundarismo en la esfera sexual de los psicofármacos es que el paciente muchas veces no se lo relata de modo espontáneo a su médico, pero sí le cuenta si le produce molestias gástricas, cefaleas... y por otra parte no todos los facultativos se sienten cómodos preguntando sobre relaciones sexuales a sus paciente. Y claro, lo que no se sabe no se diagnostica, y lo que no se diangostica, no se puede tratar.

 

 

Etiquetas: antidepresivos, disfunción eréctil anorgasmia deseo sexual inhibido menopausia orgasmo anhedónico orgasmo seco psicofármacos

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